lunes, 3 de octubre de 2016

El pan nuestro de cuando tienes los diez pesos

  
Río Seco, Pinar del Rio, 27 de septiembre de 2016. El pan nuestro de cada día se ha convertido en un suplicio para los cubanos, sobre todo para quienes solo cuentan con el presupuesto para comprar el que corresponde por la libreta de abastecimiento, conocido como “pan de la cuota”, que está mal elaborado y no se ajusta a los requerimientos técnicos necesarios, ni en el peso, ni en los productos con los que se fabrica.
  
La alternativa que tienen algunos cubanos, son las panaderías que ofertan pan a 10 pesos moneda nacional la libra, o 5 pesos la media libra; pero no es algo viable para  que todo el mundo pueda cubrir sus necesidades diarias, puesto que el salario de un trabajador promedio, no permite este tipo de gasto.
  
El pan que venden por la libreta de racionamiento, no son pocos los días que llega tarde al lugar de distribución, debido a diferentes problemas, entre ellos que no hay electricidad o falta de agua e incluso alguna otra de las acostumbradas calamidades que se viven a diario en nuestro país, por lo que aquellos que lo necesitan para que los niños puedan desayunar o para llevarles algo de merienda a la escuela, no pueden contar con él.
  
Se trata a nivel nacional de una situación delicada. En el municipio de San Juan y Martínez, son reiteradas las veces que se forman largas colas en la panadería del pan de diez pesos, porque el que fabrican es poco y no alcanza para aquellos que al menos lo pueden adquirir. Es por eso que se puede decir que, aunque se cuente con los 10 pesos para comprarlo existe la posibilidad de que no alcance.
  
¿Qué sucede cuando no alcanza el pan para todas las personas que se encontraban en la cola? Pues con mucha paciencia el que necesita este alimento de forma indispensable, algo que sucede en muchos hogares, tiene que esperar algunas horas más, puede que tres o cuatro, para que vuelvan a sacar más pan.
  
Esa es la diferencia que existe entre el pan liberado y el de la cuota, porque los que compran el primero al menos tienen alguna esperanza de que lo van a adquirir; pero quienes tienen que esperar porque abastezcan el pan de la bodega, a veces tienen que aguardar el día entero.  Asi se vive en Cuba.
  

Por Yakelin Echevarría Pérez, Delegada del CID en Río Seco San Juan y Martínez.

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