miércoles, 4 de enero de 2012

Fariñas sobre los Castro: “Están tratando de que no les ocurra lo que a Gadafi”*




Bruno Rivas: Está terminando un año que se caracterizó por las protestas sociales y la caída de dictadores. ¿Es posible ver movilizaciones como esas en Cuba en un futuro próximo? ¿Qué lo evita?

Fariñas:

Creo que ellos están evitando, a toda costa, que haya un estallido social como en Medio Oriente y el norte de África. La primavera árabe nos dio la lección a nosotros como luchadores por la democracia, pero también al aparato de control cubano. Ellos evitan la visualización de la oposición por parte de la ciudadanía. Desde hace un año, se han realizado una serie de maniobras de corte neoliberal dentro del Gobierno Cubano, pese a que, durante cuarenta años, habló mal de ese sistema. Esto nos favorece a nosotros como oposición, porque el nivel de insatisfacción de la ciudadanía con quien los gobierna es grande. El gobierno está preparando un aterrizaje suave que les dé una solución tipo Rusia o Ucrania. O sea, los que están ahora con el poder comunista terminarán siendo los capitalistas de la era post-Castro. En la conferencia del partido, que se realizará a finales de enero del 2012, van a crear un Partido Martiano, que no sea exclusivista como el Partido Comunista Cubano (PCC) y que incluya a todo el que esté con el gobierno. Están realizando esa maniobra, porque para tener credibilidad, van a tener que reconocer a la oposición. Van a tratar de crear una dictadura perfecta como pasó con el PRI en México.


Bruno Rivas: ¿Las reformas económicas están provocando que esa desigualdad de la que hablaste se haga más evidente?

Fariñas:

El régimen sabe que se va a caer. Más allá de la generación histórica, Fidel y Raúl saben que nadie más tiene estatura histórica para mantener el statu quo existente desde hace más de cincuenta años. Ellos están tratando de que no ocurra lo de Libia, que por el aferramiento de la familia Gadafi lo perdieron todo, incluso las vidas. A ellos ya no les importa tanto su futuro, sino el de sus hijos, nietos y bisnietos. Tienen propiedades en España, Argentina y Chile, negocios con Bacardi y en la industria del vino. Tienen mucho que perder. Son muy comunistas, pero viven como capitalistas. Además, se lo restriegan al pueblo cubano constantemente. Solo hay que sentarse en un banco de la Quinta Avenida a las siete de la mañana y ver pasar los carros que llevan a los hijos y nietos de Raúl y Fidel. Si te paras seis meses después, verás que han cambiado el carro. A eso se llama consumismo capitalista, pese a que ellos son jerarcas comunistas. Ellos están preparando todo el escenario para que el aterrizaje al capitalismo sea lo más suave posible y, además, sin costo político para ellos. Dan libertades económicas restringidas para que los pequeños empresarios dependan del Estado y no puedan convertirse en un peligro político en el futuro. Quieren quedar ante la historia como que nunca se vendieron al capitalismo, pero desde el momento en que Fidel Castro aceptó las inversiones extranjeras, se rindió para seguir en el poder, porque a él nunca le ha interesado el pueblo de Cuba, sino seguir en el poder. No es fascista ni comunista, peronista, estalinista o chavista: es fidelista. Piensa que todo gira en torno a él; por eso, se cree un dios en la tierra.


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El Comercio de Lima, Perú, publicó una a Guillermo Fariñas este 4 de enero de 2012. Dos de las respuestas han sido reproducida por el semanario del CID en Cuba: La Nueva República

1 comments:

Mario Acosta dijo...

Ya por lo menos se dió cuenta del capitalismo, pero está años luz de ver el golpe de estado a Fidel Castro en el 2006, por los militares capitalistas raulistas, que son los que están enterrando el fidelismo y se van de cabeza al capitalismo así como lo describe Fariñas. Con esta oposición no nos hace salta los comunistas.

5 de enero de 2012, 12:05

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