miércoles, 14 de diciembre de 2011

No fueron 30 minutos de represión como se publicó fuera de Cuba

El oficial de la policía política "Alejandro" participó en la represión.

Acto de repudio en la sede de las Damas de Blanco

Cuando eran trasladadas en uno de los autobuses. Al fondo "Reinier" de la policía política


Bertha Soler con las Damas de Blanco el día 10


Por Katia Sonia Martín Velíz *

Las Damas de Blanco fueron objeto de persecución este pasado fin semana. No fueron 30 minutos de represión. El acoso dur
ó tres días.

El viernes 9 y el sábado 10 más de una veintena de activistas de distintos puntos de la isla pudieron evadir a la policía política y resguardarse en la sede del Movimiento Damas de Blanco Laura Pollán.

Allí fueron hostigadas por la seguridad del estado. La policía política fue quien convocó, organizó y dirigió a militantes de la UJC y del PCC para repudiar al grupo de mujeres.

Laura María Labrada Pollán, Secretaria del Comité Ejecutivo Nacional del CID, confirmó que en la jornada del día nueve se le rindió homenaje a su madre con la muestra de ropa usada por Laura en sus marchas dominicales que ella definía en vida como ropa de batalla.

Se proyectó el video con la canción dedicada a Laura Pollán por el cantautor cubano exiliado Amaury Gutiérrez y se hizo un toque de calderos de 20 minutos.

Laura explicó: “El día 10 sufrimos otro acto de repudio, en el que se nos gritó jineteras del imperio, gusanas, vende patria, mercenarias, entre otras obscenidades, etc. y se nos impidió salir a las calles”.

A medio día del domingo 11 de diciembre, terminada la marcha y el compartir la lectura de varios documentos en el parque Mahatma Gandhi, contiguo a la iglesia de Santa Rita, 52 mujeres nos dispusimos a tomar el ómnibus. No nos dieron la oportunidad. Lo que sucedió estaba dirigido por "Pedro Chavez", instructor de Villa Marista.

En la 3ra Avenida y calle 26 del reparto Miramar la policía nos bloqueo por ambos lados. Carros patrulleros interrumpieron el tráfico. Se lanzaron contra nosotros grupos de policías que vestían de civil y que aguardaban desde temprano escondidas en los alrededores del templo. También habían traído a hombres ebrios armados con cuchillos. Comenzaron a cargarnos y a lanzarnos violentamente para el interior de dos guaguas.

En el trayecto fuimos seguidas por una flotilla de carros de la seguridad del estado, carros patrulleros y ambulancias. A la fuerza cerraron las ventanillas para evitar que la población escuchara nuestros gritos y reclamos.

En esas condiciones nos llevaron a la unidad militar Colina de Villa Real en las afueras de La Habana por la zona este. Allí la memoria de muchos de nuestros teléfonos fue borrada.

El oficial Alejandro nos separó por lugar de origen. Las que eran del interior, una por una y bajo la vigilancia de una policía las montaron en autobuses. Así fueron deportadas de la capital

A las que éramos de La Habana nos retuvieron hasta que cada una de nosotras, con una escolta de dos oficiales de la seguridad del estado, fue trasladada a distintas estaciones policiales.

A las 7 pm, las últimas fueron Magalys Norvis Otero, Aimé Cabrales, Elizabeth Linda Kawooya, Gladys Beatriz Medina González, Luz Marina Parad y yo. Nos soltaron en las inmediaciones de nuestras viviendas.

La represión contra las Damas de Blanco no duró media hora como se ha publicado fuera de Cuba. Fueron casi tres días de de insolencias, amenazas y maltrato.

* Katia Sonia Martín Velíz es Dama de Blanco y miembro del Comité Ejecutivo Nacional del CID

1 comments:

Anónimo dijo...

BUENO, ESTO LLORA ANTES LOSOJOS DE DIOS. Y ESE CARA DE MACHO, ABUSADOR, YA TENDRA QUE RENDIR CUENTAS ALGUN DIA.

14 de diciembre de 2011, 15:36

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