lunes, 14 de abril de 2014

Zunzuneo, la apología anti tecnológica de la dictadura


Miles de jóvenes la utilizaron para recibir información que la prensa oficial no brinda. Sirvió para crear redes sociales y conectar a la desconectada sociedad cubana. Fue tan útil y tan neutral en principio, que incluso después de desmantelada le ha servido a los medios de comunicación del régimen castrista para reforzar su retórica anti tecnológica, que es en definitiva hacia donde ha derivado su voluntad de aislamiento: efectivamente, Zunzuneo sirvió para muchas cosas, incluido el papel de “mensajero del mal” que el discurso del gobierno cubano le ha dado.

Zunzuneo recientemente ha sido lanzada al estrellato en Cuba por los propios medios de comunicación del régimen. Antes de eso poca gente la conocía. 40 000 personas dentro de una población total de 11 millones representa una cifra bastante pobre. Para hacerle justicia, hay que reconocer que logró tamaña cantidad de usuarios en sus escasos tres años de vida, superando las tremendas dificultades que tuvo que enfrentar como vehículo alternativo de información en uno de los países menos libres del hemisferio occidental. 

Su número de usuarios refleja que la gente en Cuba necesita conocer la realidad desde otras perspectivas distintas a la del Estado, que en definitiva no tiene mucho que ofrecer sobre todo a una juventud que busca éxito. Dicho grupo etario conformaba el grueso de los usuarios de Zunzuneo.  No basta con lo que informa Granma, Juventud Rebelde o el Noticiero de Televisión. Estamos hartos de eso. 

Su objetivo no era “crear una red dirigida a los jóvenes cubanos para promover entre ellos la oposición al Gobierno Revolucionario y, eventualmente, movilizarlos y utilizarlos en sus propósitos desestabilizadores”. Claro está, los “propósitos desestabilizadores” son del gobierno de EE.UU.

Es curioso: el régimen cubano, que dice tener el sistema más justo del mundo, el gobierno más sólido y democrático, el país más libre, le tiene un miedo enorme a algo tan simple como un mensaje de texto de 140 caracteres. ¿Cómo puede ser tan terrible un SMS?

Ya lo dijo el periodista Reinaldo Taladrid en la Mesa Redonda del viernes 4 de abril, algo así como que “los mensajes crearían descontento”. ¿Es que, con todo y lo “buena” que está la situación en Cuba, la gente aún no está convencida? ¿Acaso la gente no está descontenta ya, y nada más necesitaría la chispa que comenzaría un fuego incontrolable?

La prensa oficial ha publicado durante toda la semana extensos artículos sobre el tema en cuestión. Ha saturado todos los medios, en su afán de poner en evidencia que “los laboratorios de subversión ideológica de EE.UU.” continúan ideando planes para “regresar al pasado” y que la Isla se convierta en una “neocolonia”. Le ha venido muy bien, por cierto, para echar tierra sobre el asunto de la nueva Ley de Inversión Extranjera, cuyos debates en el mal llamado Parlamento fueron a puertas cerradas y vinieron a publicarse por estos días en que Zunzuneo se ha puesto de moda, ahora que sus SMS ya no hacen “daño”.

Quien los conozca un poco, sabe que los órganos de inteligencia cubanos no dejarían escapar un detalle tan importante como la red social ilegal que EE.UU. sembró en Cuba. ¿Por qué vienen a destaparla precisamente ahora, más de un año después que cerró sus servicios?

La propia dictadura se pone en evidencia cuando dice que “las esperanzas del imperio acerca de una supuesta fisura generacional, son totalmente infundadas”, porque nada más que el concepto de “fisura generacional” merece ser reconocido: eso es precisamente lo que está ocurriendo en Cuba. Solo que es impreciso, porque cada vez menos gente cree en el paraíso socialista y la fisura generacional se ha vuelto un abismo a medida que pasan los años.

Con todo el descaro que la caracteriza, la prensa cubana oficial ha denunciado que los mensajes que se mandaban a través de Zunzuneo eran “no deseados” o “spam”. Por supuesto, los SMS que manda Cubacel, la empresa cubana que gestiona la red de celulares, sí son “deseados”. Sobre todo aquellos textos que recibimos hasta los opositores al gobierno y que dicen “Viva el aniversario de la Revolución”, así como otros contenidos indeseables.

El servicio de móviles en Cuba viola además la privacidad de los ciudadanos, algo de lo que acusan a la red destapada. Todo el mundo ha visto que menudo se publican por televisión las conversaciones privadas de algunos disidentes al régimen, cuyo contenido sirve para desprestigiar la imagen de la oposición en Cuba. En este caso –como sucede siempre que es posible– hubo tiempo de emprenderla contra los “grupúsculos contrarrevolucionarios que trabajan al servicio del imperio”.

La “revelación” que hizo The Associated Press ha sido burdamente manipulada también para justificar el pésimo servicio que se oferta a los usuarios de la telefonía móvil en Cuba. Dicen que Zunzuneo congestionaba las líneas, cuando en verdad no hay un solo día festivo del año en que no colapse el servicio por la inoperancia de las redes de comunicación, anticuadas e insuficientes.

Zunzuneo es sólo el comienzo. Dentro de esta campaña mediática se han denunciado las “redes inalámbricas clandestinas” que sirven a muchos para “intercambiar música, películas, tener conversaciones e incluso jugar en línea”. Realmente, esas son herramientas que han creado espontáneamente los jóvenes para comunicarse entre sí, independientemente del Estado.

Ellos son los que la prensa ha dado en llamar “los emprendedores tecnológicos cubanos”. El gobierno de aquí sería uno de los pocos que condena el desarrollo, cuando dice que “esos planes [los del gobierno de EE.UU., presuntamente] tienen como objetivo quebrar la unidad [o sea, no comportarse más como un rebaño humano], sembrar la duda [pensar], modificar patrones de conducta [no obedecer ciegamente] y promover el individualismo [tener iniciativa personal, creatividad] entre jóvenes”.

Zunzuneo no sembraría “el pesimismo y el desánimo”. Esos males son inherentes al Estado Revolucionario. La paranoia oficial ha llegado a teorizar sobre un plan global de desestabilización que el gobierno de EE.UU. está llevando a cabo: “Ya lo han hecho en Libia, Siria, Egipto, Ucrania y Venezuela”, declara un periodista pagado por el régimen.

El final que pueda tener todo el alboroto respecto a las redes sociales que la dictadura no puede controlar, es imprevisible. Lo que salta a la vista, es que se trata de un sistema que le tiene pánico a las nuevas tecnologías que sirven para interconectar al mundo y que, más temprano que tarde, ayudarán a los cubanos a ser libres. 

De hecho, ya lo estamos consiguiendo.

Por Víctor Ariel González



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Relacionado:

“Mesa Redonda” 4 de abril de 2014
“Es escándalo de Zunzuneo suena en el mundo entero” Diario Granma, 5 de abril de 2014. Pág.4
“Arte joven contra la guerra cultural” Diario Juventud Rebelde, 6 de abril de 2014. Pág.1
“Subversión más allá del ZunZuneo (I Parte)” Diario Juventud Rebelde, 6 de abril de 2014. Pág.6
“No nos sorprenden con sus zunzuneos” Diario Juventud Rebelde, 8 de abril de 2014. Pág.1
“Continúan las revelaciones en torno a la red subversiva anticubana” Diario Juventud Rebelde, 8 de abril de 2014. Pág.3
“Los ‘Zunzuneos’ del Pentágono” Diario Granma, 8 de abril de 2014. Pág.5
“Jefe de la USAID defiende programa subversivo contra Cuba” Diario Granma, 9 de abril de 2014. Pág.5
“ETECSA condena el uso de servicios de telecomunicaciones ilícitos contra sus redes y usuarios” Diario Granma, 10 de abril de 2014. Pág.2
“Confirman planes de utilizar contenido político en ZunZuneo” Diario Granma, 10 de abril de 2014. Pág.5

Foto: Los colibrís (Zun zun)  abeja, nativos de Cuba, son el pájaro más pequeño del mundo, miden cerca de 2 pulgadas (5 cm) y pesan 0,06 oz (1,7 g). Ellos han hecho una serie de adaptaciones morfológicas como especie durante millones de años, haciéndolos a ellos y a todos los colibrís únicos entre las aves.

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