jueves, 29 de marzo de 2012

Benedicto XVI en Cuba: ¿triunfo o fracaso de la tiranía?

Por Huber Matos Araluce

La visita de Benedicto XVI a Cuba ha tenido consecuencias. Este artículo no analiza la persona del Papa. Ni lo que él debió hacer y no hizo. Trata de explicar hechos relacionados con su visita y de determinar el saldo de su viaje.

Antecedentes:

El Papa fue a Cuba con el aparente único propósito de celebrar el IV centenario de la aparición de la Virgen de la Caridad del Cobre. Eso no es todo, ya que con su presencia va a sellar un acuerdo entre el gobierno castrista y la Iglesia Católica.

La tiranía le ha dado más espacio a la Iglesia a cambio de colaboración política. El Cardenal Ortega ha viajado al exterior cabildeando secretamente contra el embargo estadounidense y pidiendo a la Unión Europea que modifique la Posición Común. También el Cardenal se ha mantenido a prudente distancia de la oposición en la isla.

El entendimiento entre la Iglesia y el castrismo está enmarcado en la estrategia de convencer a personalidades y gobiernos de que el régimen se aleja del esquema marxista-leninista. Es lo mismo que se le ha ofrecido en secreto al gobierno de Obama.

La dictadura, que cada vez está más aislada, necesita que el Vaticano la ayude en su desesperada campaña para que los Estados Unidos levante el embargo. Sin esta restricción las inversiones estadounidenses podrán ayudar al régimen a sobrevivir. No puede ya contar con la Unión Europea y en España, sus aliados socialistas han perdido el poder.

El castrismo necesita a la Iglesia cubana y el respaldo del Vaticano en el exterior. La única condición es excluir de la ecuación a la oposición en Cuba e incluir en ella nada más a los exiliados que cooperen con el esquema de cambios sin condicionamiento a una transición hacia la democracia. Es decir los que están dispuestos a “montarse en el tren” según la expresión del empresario cubano Carlos Saladrigas.

Por estas razones el régimen se esforzó en que la visita fuera un éxito publicitario. El Papa sería recibido por multitudes controladas y la oposición estaría completamente neutralizada. La jerarquía eclesiástica nacional no solo estuvo de acuerdo sino que colaboró en que así fuera.

Este es, sobre todas las cosas, un evento para consumo exterior con el propósito de darle legitimidad al gobierno cubano y ganarse el respaldo del Papa.

Benedicto XVI, quien ha estado dispuesto a colaborar en el proyecto de cambio ofrecido secretamente por Raúl Castro y respaldado por la jerarquía Católica cubana, tiene suficiente experiencia. No se va a arriesgar a pasar a la historia como el Papa al que los hermanos Castro le tomaron el pelo.

Él fue a Cuba, habló de los cambios; pero hizo públicas sus condiciones.

Con anterioridad, cuando se negoció el viaje del Papa a Cuba, se llegó al acuerdo de que Benedicto XVI no se reuniría con representantes de la oposición. El Vaticano, seguramente aconsejado por la jerarquía católica cubana, equivocadamente creyó que el asunto no tendría mayor repercusión.

Las demandas en Cuba y en el exterior a favor de un encuentro del Papa con la disidencia cambiaron esa percepción. La represión desatada contra los opositores antes de la visita y el error del Cardenal Jaime Ortega de solicitar a la policía política el desalojo de un grupo de opositores de una iglesia, hacían aparecer a Benedicto XVI como un pusilánime o un cómplice de estos hechos.

Por estas razones antes de iniciar su viaje el propio Benedicto XVI declaró que en Cuba se practicaba un marxismo anacrónico. Esto se había conversado en secreto con el propio gobierno cubano, pero hacerlo público implicaba una acusación indirecta a los responsables de ese error histórico, Fidel Castro en particular.

El cardenal Bertone trató de justificar el viaje diciendo que el Papa podría ayudar al proceso de cambio. Con ambas declaraciones el Vaticano convirtió la visita en un asunto político. Todo lo contrario de lo que decía la Iglesia Católica en Cuba.

La evidencia apunta a que el Vaticano a última hora se vio obligado a radicalizar su mensaje. Creyó que lo podía hacer y que el gobierno cubano tendría que aceptarlo.

Si esta hipótesis es equivocada, que lo puede ser, tendríamos que pensar que el Vaticano planeó con anticipación un ataque al castrismo y que la estocada inicial fue declarar que el marxismo era la razón del fracaso en Cuba. Algo improbable.

Independiente del “más allá o más acá” de esta interpretación el viaje del Papa a Cuba no parece haberle dado al régimen castrista los réditos que esperaba. Opino que fue un fracaso de relaciones públicas en el mundo.

No creo que la figura de Raúl Castro haya salido beneficiada, por el contrario. La entrevista con un desgastado Fidel Castro no benefició su imagen. Creo que el gobierno cometió un gran error en hacerla pública. Fidel está acabado.

Hechos y consecuencias:

1) Nadie puede negar que la prensa extranjera, que seguía de cerca la visita, informó ampliamente sobre la represión de la tiranía contra los disidentes. Esto resaltó la importancia de la oposición ante los ojos del mundo. Exactamente lo contrario que pretendía la dictadura. Sin el viaje, esto no hubiera sucedido. La represión jugó a favor de la oposición.

Que esto se pueda diluir en unas semanas es parte de la naturaleza del mundo dinámico en que vivimos, lo que no quita importancia a una percepción cada vez más aceptada en el exterior de que en Cuba existe una oposición pacífica a la que se le reprime constantemente.

2) Por mucho que la tiranía trató de evitar actos de protesta, un solo cubano –de a pie–, fue suficiente para destacar el desencanto de la población. La forma violenta en que se le agredió, grabada y circulada en el exterior, simbolizó la represión de la que son víctimas los cubanos. Esto es otro subproducto del viaje.

3) La declaración del Papa antes de llegar a la isla diciendo que en Cuba se practicaba un marxismo inconsecuente con la realidad actual tomó por sorpresa al régimen. Esta declaración pública refutó la legitimidad de medio siglo de castrismo. Esto lo han dicho otras personas antes, pero ahora lo decía el Papa Benedicto XVI a un mundo en el que hay más de mil millones de católicos, de los cuales la mitad viven en nuestro continente.

La cadena de televisión católica mundial WNTG y la Radio Católica Mundial dieron seguimiento continuo a la visita. El panel estaba compuesto de tres personas: El sacerdote cubano exiliado José Luis Menéndez, Pepe Alonso y en la isla, Alejandro Bermúdez. Con profesionalismo cada uno fue analizando detalladamente los mensajes del Papa en su contexto religioso y político.

Los comentarios y las críticas de este panel a la tiranía fueron inteligentes y certeros todo el tiempo. Alejandro Bermúdez, entre muchas observaciones, dijo desde Cuba que, el en el segundo día de la visita había viajado 14 horas por la isla y que no se había encontrado a nadie que defendiera al gobierno y que no quisiera un cambio. El Padre Menéndez calificó el discurso de despedida de Raúl Castro como el más cínico de toda su vida.

4) Las exhortaciones del Papa sobre la necesidad de cambios en Cuba, reflejadas en la prensa internacional y escuchadas por el pueblo cubano, obligaron al régimen, en la persona del vicepresidente Marino Murillo, a declarar que en Cuba no habría cambio político. Fueron declaraciones tajantes contra una transición política en Cuba en el momento en que en el país hay 800 periodistas extranjeros. Los individuos y gobiernos que proponen que los cambios económicos abrirán el camino a una democracia en Cuba fueron refutados oficialmente.

5) Un análisis de las declaraciones del Papa en Cuba merece el espacio que no podemos dedicar. Todo lo que dijo allí estaba dirigido a los cubanos. La descripción de la sociedad en la isla, su decadencia moral y sus limitaciones no favorecen al castrismo.

6)En su despedida el Papa condenó el embargo sin mencionarlo como tal. No lo considero como el único responsable de las limitaciones materiales que padecen los cubanos. Insiste en su visión de una Cuba plural y se refiere a la falta de libertades de quienes quieren y deben participar en la creación de una nueva sociedad:

"la luz del Señor, que ha brillado con fulgor en estos días, no se apague en quienes la han acogido y ayude a todos a estrechar la concordia y a hacer fructificar lo mejor del alma cubana, sus valores más nobles, sobre los que es posible cimentar una sociedad de amplios horizontes, renovada y reconciliada".

"Que nadie se vea impedido de sumarse a esta apasionante tarea por la limitación de sus libertades fundamentales, ni eximido de ella por desidia o carencia de recursos materiales. Situación que se ve agravada cuando medidas económicas restrictivas impuestas desde fuera del País pesan negativamente sobre la población".

Se puede decir que la visita del Papa a Cuba no cambiará nada. Se puede decir cualquier cosa. Pero nadie puede saber el efecto que su presencia y mensaje tendrán en los miles de jóvenes católicos cubanos y en los jóvenes no católicos que lo escucharon.

En todo caso esa no es la propuesta de este artículo. Lo planteando aquí es que la visita ha sido negativa para la dictadura. Mucho más dañina en el exterior que en Cuba, donde la desesperanza del pueblo predomina y donde los medios de comunicación están controlados por el Estado.

No puedo dejar de mencionar que a propósito de esta visita, la prestigiosa revista The Economist, leída ampliamente en el mundo y uno de los medios más influyentes de nuestros tiempos, dedicó un reportaje sobre Cuba de diez páginas. Retrata el desastre que hay en nuestro país y la falta de capacidad y voluntad del gobierno para superarlo.

Creo que la presión de la disidencia, del exilio y de la comunidad internacional provocó que el Papa decidiera dejar claro el tipo de transformación que él desea para Cuba.

Atacar al Papa por lo que pudo haber dicho o haber hecho, o por lo que hizo y no nos gustó es válido pero inconsecuente. Es regalarle a la dictadura una victoria que no pudo alcanzar. Es privarnos del resultado de las presiones que se hicieron, de la solidaridad que nos acompañó y del sacrificio de la oposición en la isla.



2 comments:

Karel Becerra Hernandez dijo...

excelente !

29 de marzo de 2012, 16:16
PANCHO dijo...

Muy buen analisis

30 de marzo de 2012, 5:22

Publicar un comentario