viernes, 3 de marzo de 2017

Muchos campesino expusieron no estar de acuerdo con la prohibición del Estado



En Cuba hay delitos que se deben al sistema social, económico y político del país.  Tal es el caso del sacrificio de ganado mayor, que continúa siendo uno de los delitos más recurrentes. Cada año son más las personas que sacrifican su ganado arriesgándose a las penas de privación de libertad que impone el gobierno. Otros se arriesgan al hurto y a vender carne así obtenida.

Si en el país los dueños de su ganado pudieran venderlo a quien quisieran al precio justo que implicaría los gastos y una ganancia, el sacrificio de ganado no sería un delito y el hurto sería una rareza.

Entre las causas del problema están la escasez de carne bovina para el consumo, la prohibición del sacrificio de ganado mayor y la centralización por parte del Estado de la comercialización de la carne de res.

Por ejemplo, un campesino utiliza más de tres años para criar un añojo y luego por obligación tiene que vendérselo al Estado a un precio muy bajo.  Ese campesino tiene prohibido sacrificar al animal hasta para el consumo familiar. Por esta razón muchas personas que se encuentran privados de libertad dejarían de estarlo con una simple disposición legal

Recientemente, en una reunión efectuada en la cooperativa “Rigoberto Fuentes” del municipio San Juan y Martínez en la provincia de Pinar del Río, se debatió este asunto como uno de los temas más preocupantes.  Solo en esta cooperativa en el año 2016 ocurrieron 12 casos, de los cuales solo 4 se habían esclarecido. Ante la gravedad del hecho la dirección de la cooperativa, como única alternativa, llamó a los campesinos a reguardar los animales lo más cercano posible de sus casas, pero a los campesinos se les hace muy difícil por la escases de alimento para los mismos. Otra de las medidas que se trató de imponer fue crear guardias campesinas a las cuales los presentes hicieron total rechazo pues  muchos campesino expusieron no estar de acuerdo con la prohibición del Estado de sacrificar animales para el consumo de la población.

Esto es un ejemplo claro de lo absurdo de las políticas gubernamentales que mantienen en prisión a más de 58 mil personas, según cifras oficiales. Que coloca a Cuba entre los países de más alta tasa de reclusión, con 510 reclusos por cada 100 mil habitantes. Aunque la tasa per cápita es alarmante, también lo es la tipicidad de los supuestos delitos. 

En Cuba hay una serie de delitos que se deben al sistema social, económico y político del país. Responden a los intereses de una doctrina y forman parte del mecanismo de control a la poblacion por medio del temor y de penas desproporcionadas para sembrar el terror.

Por estas razones, muchas familias cubanas sufren tener a un ser querido encerrado sin razón y sin justicia. Estas injusticias y abusos son una prueba mas de que hay que reconsiderar el sistema judicial y penitenciario en Cuba, sus causas y consecuencias.

Por Rolando Pupo Carralero, Coordinador de Occi
dente, miembro del Comité Ejecutivo Nacional y Defensor del Pueblo.   

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