jueves, 19 de enero de 2017

Vamos siendo una materia desechada después que el sistema nos exprime


San Juan y Martínez, 17 de enero de 2017.  Epifanio Silva Borrero es un anciano de ciento cuatros años, nacido el 12 de mayo de 1912, vecino de la Finca: El Varón, El Paradero, San Juan y Martínez. Pinar del Río.

Al visitar a Epifanio me di cuenta que este hombre que se encuentra en total abandono, nació en la riqueza para morir en la pobreza, nació en los tiempos en que al haber  menos policías había menos delincuencia, por haber menos hospitales había menos enfermedades y por existir menos escuelas había más educación. 

Hoy en la actualidad el “desarrollo” corrompe todas las esferas llenándose de burocratismo y falsos compromisos.  Por muchos años Silva Borrero se encuentra anotado por el Organismo de la Vivienda Municipal de San Juan y Martínez en un Subsidio y dicho organismo a hecho caso omiso de él sin ver detenidamente que este puede ser el caso más crítico que tenga la provincia por ser un anciano de 104 años de edad en extrema pobreza. 

La única ayuda que se le ha brindado por parte del Bienestar Social ha sido un colchón, una cama y algo de ropa en una ocasión.  Tengo entendido, por familiares, de Epifanio que se ha conversado en varias ocasiones con el médico del consultorio para facilitarle una dieta de huevo y yogurt y hasta la actualidad no le han dado respuesta alguna.

Verdaderamente he podido ver con mis propios ojos lo que me contaron los vecinos sobre las malas condiciones en que vive este señor, pero más pude darme cuenta que todo lo que se dice en los medios de difusión de este país el cuidado y atendimiento al adulto mayor es toda una falsedad.  Lo digo así porque soy totalmente un defensor de los derechos que deben proteger al hombre sobre la tierra, derechos que son avalados por las leyes de este país. 

Pienso que Epifanio Silva Borrero, anciano de 104 años de edad también tiene el derecho de ser atendido material y espiritualmente por los organismos que a ellos corresponde, como se dice que se hace con otros ancianos en este país. Su familia es de origen campesino y humilde de escasos recursos y salarios bajos y aunque algunos trabajan en entidades del gobierno se han manifestado de forma negativa por el poco atendimiento que han tenido con este anciano.
Uno de sus consultorios que se encuentran a nuestro alrededor incluyendo al del médico que lo atiende a él...pero no estamos en Venezuela, Bolivia, Brasil ni otros de los tantos países donde los médicos cubanos si atienden a quien lo necesita.  Desgraciadamente no tenemos nada que dar y sólo vamos siendo una materia desechada después que el sistema nos exprime hasta sacar lo máximo”.

Por Leodan Suárez Quiñones, Defensoría del Pueblo.

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