martes, 24 de enero de 2017

Cubanos sobreviviendo olvidados al borde del desastre

Dormitorio de una casa en Rίo Blanco, Cuba. Notese la imagen de la Virgen de la Caridad en la pared

El informe de la organización independiente Freedom House sobre las libertades en el mundo en 2014 supone un grito de advertencia. 

“La aceptación de la democracia como la forma dominante de gobierno en el mundo y de un sistema internacional - construido sobre ideales democráticos- está bajo una mayor amenaza que en cualquier momento en los últimos 25 años”, sostuvo Arch Puddington, vicepresidente de investigación de Freedom House, en el documento presentado en Washington. 

Existen dos causas principales y evidentes para ello: los regímenes autoritarios emplean métodos más agresivos y el riesgo terrorista se ha extendido.  2014 fue el noveno año consecutivo en que se registró un retroceso global de los derechos políticos y las libertades civiles, según el informe de la organización estadounidense.


Desde la isla de Cuba y en un marco que por ser más pequeño en dimensiones geográficas no deja de ser importante el régimen castrista ha demostrado una agresividad constante en su propósito de debilitar las democracias y extender su dominio de los regímenes autoritarios que resultan.  No deben olvidarse cuantos movimientos insurgentes y “revolucionarios” fomentaron en el pasado el gobierno cubano.  


El caso de Venezuela, el país con una de las reservas de hidrocarburos más grandes del mundo, es un ejemplo irrebatible.  De no haber sido por la considerable disminución en los precios del petróleo hoy sería un foco de inestabilidad muy serio en Latinoamérica. 


Por las razones anteriores Cuba y su dictadura deben ser objeto de atención por todas las democracias del Continente. La Isla seguirá siendo un foco de inestabilidad y radicalismo mientras en su territorio no exista libertad y democracia.  


Los  activistas miembros del partido político Cuba Independiente y Democrática, el CID, de la delegación municipal de Diez de Octubre, Yoan Guzmán, Ariel Alonzo, Juan Manuel Lara y Steve M Pardo, en coordinación con las Bibliotecas independientes Reinaldo Arenas y Marisol Torraño, estamos muy conscientes de que el estudio de la realidad cubana es importante para los cubanos y para los latinoamericanos que desconocen lo que sucede en nuestro país.


Como parte del proyecto de trabajo comunitario denunciamos la dura realidad que vive el cubano más sencillo y desligado de la falacia de utópica felicidad que muestra la maquinaria mediática oficialista del régimen, visitamos periódicamente el poblado de Rίo Blanco, a las afueras de Santa Cruz del norte en la provincia de Mayabeque.  Esta es nuestra tercera visita a este poblado en tres años, las cosas siguen igual, sino peor.


¿Sera acaso muy atrevido y malévolo imaginarse que el régimen mantiene a comunidades como esta, al borde de la desesperación, como herramienta coercitiva del raciocinio, como un proyecto de ingeniería social que nos hace cada día más mediocres y dependientes de un estado totalitario. 

 ¿Es acaso una imitación del aislamiento y embrutecimiento sistemático y aplicado por la dictadura de Corea del Norte a su pueblo?


Allí pudimos a preciar las precarias condiciones en que siguen viviendo sus habitantes, el denigrante estado de abandono acrecentado ahora además por la rotura de la única turbina (de antiquísima fabricación soviética) que hace llegar el agua hasta sus destartaladas viviendas, sembrados y maltrecho ganado.


Es increíble que a más de 56 años de revolución, aun en Cuba existan asentamientos comunitarios en tan deplorables condiciones, muy por debajo del indicador de pobreza en la región. Condiciones que por demás no dejan tiempo siquiera a sus pobladores para andar pensando en el verdadero significado de la libertad o el valor de la democracia.

Creo que solo el tiempo dará la respuesta final, mientras tanto en Rio Blanco, como en cientos de asentamientos rurales de la Isla, seguirán tomando agua pestilente acarreada por yuntas de buey, durmiendo en colchones rellenos de hojas de plátano y las mujeres cocinando con leña, en pleno siglo 21.


Por Steve Maikel Pardo Valdes, activista del 

CID en el municipio 10 de Octubre 


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2 comments:

khispano atlántico dijo...

No es atrevido, es un hecho ya comprobado y conocido y verificado. El genocidio castrista ha sido brutal por 6 decadas casi, IMPUNES HASTA HOY.

27 de enero de 2017, 20:02
Yanelis Bain dijo...

Pero no se llenan de valor y se sublevan, prefieren vivir así y aguantar uff

28 de enero de 2017, 14:29

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