lunes, 3 de octubre de 2016

Vivo condenado a una silla de rueda en las calles olvidado por mi revolución


Trinidad 1 de octubre del 2016, Año 58 de la Revolución

Dirigido al Consejo de Estado de la República de Cuba

Mi nombre es  Ramón Sacerio Rodríguez, ex-soldado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).

Hace casi cuatro años en funciones de mi trabajo tuve un accidente, en un jeep que pertenece al ejército, cuando llevavamos el almuerzo a los guardias en la zona de Iguanojo, poblado que se encuentra algunos kilómetros de trinidad en la carretera que va a Santi Spíritus. En el accidente tuve serios daños en mi pierna derecha, la cual al final terminó con gangrena por lo que me la tuvieron que amputar.

Después de esto mi vida ha sido toda una desgracia y una odisea.  Vivo condenado a una silla de rueda en las calles olvidado por mi revolución y por mi propia gente, por la cual di los mejores años de mi vida. No tengo donde vivir y duermo donde me coge la noche, además no me dieron el retiro por lo que no tengo chequera y no tengo ninguna ayuda por parte de bienestar social cubano.

Estoy cansado de pedir ayuda a través de las trabajadoras sociales pero no existe voluntad para ayudar a los más necesitados, que somos la mayoría. Espero se tenga consideración y se analice mi situación y puedan aliviar tanto sufrimiento a un ser discapacitado que también tiene derecho a la vida.

Mis más sinceros saludos desde humilde casa, mi silla de rueda 

Ramón Sacerio Rodríguez


Por Rene Miranda Lozano Defensor del Pueblo y Delegado CID en  Trinidad.


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